Ha sido durante siglos el eje de la vida de la villa como lugar de paso y tránsito de viajeros entre dos de sus puertas, las de Madrid y Toledo. Estaba jalonada de posadas para albergar a los transeuntes y de casas señoriales habitadas por las familias hidalgas de las que aún se conservan algunos escudos en sus fachadas.
Situada delante de la Iglesia de la Caridad, conserva un olmo de unos 500 años. Según cuenta la tradición es el olmo en el que quedó atado el burro que transportaba a Francisca de la Cruz
Ulmus minor que según la tradición popular puede proceder de finales del siglo XVI. De ahí procede el nombre popular más habital, aunque también se le designa como Olmo de la plaza de las Cadenas y Olmo de la Virgen
Forma parte del acervo cultural de la población y de las leyendas y tradiciones
Localizado en la plaza de los Infanzones y protagonista indiscutible de la misma. Conocidas son dos grandes y visilbes actuaciones que a lo largo del siglo XX se realizaron sobre él para intentar sustentarle, que se manifiestan en la actualidad con el aspecto de tronco encadenado que posee.
Espacio público articulado en dos, en medio de ambos se enclava la iglesia de la Asunción de Santa María y en uno de sus extremos el Ayuntamiento (Obras y Urbanismo). Es una plaza poligonal, se configura como un espacio urbano protegido, que conserva edificios de dos alturas de fines del siglo XIX y de principios del XX, junto a otros de nueva construcción que intentan conservar la homogeneidad del espacio













